Opiniones sobre un mundo en crisis

Siempre ha habido especulación en el sistema económico, que ha permitido enriquecerse a unos pocos a costa de los demás. Pero la mayor parte de la economía dependía de la producción y venta de distintos tipos de productos y/o servicios. De forma que el trabajo, el esfuerzo, el sistema de producción, la comercialización, etc. eran fundamentales para generar riqueza en un país y por tanto para la buena marcha de su economía.

La globalización de la economía y las nuevas tecnologías han tenido importantes consecuencias para la economía mundial.

En principio se usaron como una forma de aumentar las ventas al tener un mercado mayor y un mejor sistema de comercialización.

Continuó con un cambio en la producción, trasladándose al punto del planeta donde los costes de producción fueran menores (independientemente de que eso supusiera unas condiciones de esclavitud para los trabajadores o la destrucción del medioambiente).

El siguiente paso ha sido la globalización de la especulación, de forma que se puede especular contra países enteros. Permitiendo el enriquecimiento de unos pocos a costa del empobrecimiento de países enteros.

Todo ello sin que los políticos hayan puesto ninguna medida de protección o salvaguarda de los intereses nacionales. Unos porque la riqueza que genera la especulación alcanzó en algún momento a mucha gente y creyeron que era buena para el país, otros porque defienden los intereses de los que le han llevado al poder, es decir, esos especuladores han acumulado tanta riqueza que compran opiniones, medios de comunicación, partidos y políticos sin  ningún problema.

Una muestra muy ilustrativa de como la especulación domina la economía se puede ver en unos pocos minutos en la siguiente entrevista:

http://www.lasexta.com/sextatv//salvados/el_funcionamiento_especulativo_de_los_mercados/287783/1061

Las causas de esta crisis son variadas y complejas, pero el motor fundamental ha sido la avaricia por tener más y más y el desenfreno en el gasto.

Casi todo el mundo, desde particulares a instituciones, ya sean ricos o pobres; se deslumbraron por una riqueza que parecía fácil, al alcance de todos e inagotable.

Con un crecimiento basado en una estructura piramidal, el crecimiento duró hasta que no pudo auto sostenerse y se desplomó, literalmente.

Personas que nunca habían tenido nada ganaban dinero a manos llenas, aunque tuvieran nóminas de 1000 €, sus ingresos mensuales eran superiores a 3000 €, así que se lanzaron a una loca carrera de consumismo: superpantallas de TV, coches de lujo, móviles último modelo, casas con precios desorbitados e hipotecas de 1500 € mensuales.

Mientras estas personas despilfarraban, los bancos hacían el gran negocio de su vida, al tiempo que olvidaron las más elementales precauciones, dando préstamos por cantidades desorbitadas, concediendo hipotecas por el 100% (o más) del valor del inmueble, realizando inversiones más que dudosas.

También las instituciones públicas, ya de por sí con una estructura irracional del gasto, se vieron con dinero en abundancia que usaron a discrección para tener réditos políticos, construyeron infraestructuras de dudosa necesidad, pero desde luego de nula rentabilidad (más bien, ruinosas).

Todo el mundo parecía contento y nadaba en la sobre abundancia, salvo los funcionarios que tenían sus sueldos más limitados que otras personas, aunque pudieron tener algunas subidas, nada comparable con lo que se vivia en su entorno.

De toda esta locura han venido las consecuencias:

* Para los trabajadores que están perdiendo ingresos y muchos sus trabajos,además de  un buen número que se están quedando sin sus casas.

* Los bancos gana menos, los banqueros siguen con grandes sueldos, sin pagar por sus desacertadas decisiones. Si las entidades tienen muchos problemas se los resuelve el estado.

* Los políticos y las instituciones siguen con sus estructuras de gastos ineficaces, aunque para compensar la falta de ingresos se recorta, no el lo superfluo, ni en lo poco rentable, se recorta en todo lo que genera riqueza a mediano o largo plazo como en investigación, educación, sanidad, infraestructuras útiles y necesarias.

* Los funcionarios sufren disminución de ingresos, aumento de su carga de trabajo y, algunos, pérdida se su empleo.

En resumen vivimos en el pasado reciente un gran despilfarro en casi todos los estamentos de la sociedad y en distinto grado, pero las consecuencias las están pagando sólo una parte (la más débil económica y políticamente), mientras la otra parte sigue con sus privilegios y su avaricia.

No se aprovecha la crisis para sanear la economía, las estructuras políticas y sociales, se aprovecha para recortar derechos de muchos y para favorecer la especulación y la riqueza de unos pocos. Se usa para perpetuar el poder de los poderes fácticos.

Abunda en este mundo la necesidad creada artificialmente de consumir, de tener de todo, y muchos más. Pero sobre todo hay un impulso incontrolado de tenerlo todo YA, inmediatamente, cueste lo que cueste.

La falta de paciencia en lo personal también se transmite hacia lo político y lo económico. Así, el deseo de riqueza inmediata lleva a destruir todo lo que se oponga a ello, aunque suponga un futuro con menos riquezas, un futuro con menos salud, más triste, más gris.

Si en un lugar hay algún tipo de riqueza explotable (oro o petróleo, por ejemplo) que puede suministrar riqueza durante 10, 15 o 20 años. Muy pocos dudarán en extraerlo de la forma más económica (rentable, dicen algunos) posible. Nadie pensará que los campos o los mares o las playas que generado dado riqueza durante cientos de años quedarán dañados para generaciones futuras, casi nadie pensará que la riqueza de hoy será hambre mañana.

Por eso muchos ven las medidas de protección medioambientales como algo inútil que dificulta el crecimiento económico, se les olvida que estamos de prestado en este planeta, que no es nuestra propiedad, que estamos obligados a dejarselo a las generaciones futuras al menos como nos lo dejaron a nosotros.

Las auténticas medidas ecologistas son las que miran a largo plazo, mucho más allá de una vida humana, su referencia es la vida del planeta.

Esa mirada racional y con perspectiva a largo plazo fue la primera, la mayor víctima de la crisis económica. Bueno, en realidad, fue la falta de esa forma de actuar la que ha generado la situación actual, en la que se olvidó las ideas, la política, sólo manda el dinero.

Democracia en peligro

Me parece que hoy en día es importante recordar qué es la democracia, hay muchas definiciones, sirva, por ejemplo, la definición dada en Wikipedia: “ Democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo.”

En ningún caso es sinónimo de la “dictadura de los más votados”.

La democracia supone que todos cumplen las leyes, que pueden cambiarse respetando las normas, también supone el respeto a las minorías y a la diferencia.

La democracia está basada en la pluralidad y libertad de expresión, creencias, etc.

Es un difícil equilibrio entre poderes, que exige que ningún grupo o persona tenga todo el poder. Conviene la existencia de controles y contrapoderes que frenen los abusos de algunos.

A día de hoy los mercados y el capital ejercen un poder casi absoluto, no sólo sobre la economía, sino sobre la política, sin ningún tipo de contrapoder.

La mayoría de los medios de comunicación están controlados por partidos políticos y grupos de presión, difundiendo, sin ningún pudor, toda clase de mentiras y medias verdades para manipular a la población, que ejerce su derecho a voto con escasa y manipulada información sobre la forma de actuar de políticos e instituciones.

Todo ello fomenta la apatía y el desencanto, el cual es aprovechado por los poderes fácticos para mantener la situación y obrar con mayor impunidad.

Hemos olvidado el poder de nuestro voto y que la democracia es algo más que votar de vez en cuando.

Actualmente estamos más cerca de la demagogia y de la oligocracia que de la democracia.

Bondades del déficit

En el entorno actual algunos están a punto de quemarme por hereje, sólo por poner este título.

Parece que la disminución y/o erradicación del déficit público es un bien en sí mismo, algo que soluciona gran parte de los problemas de la economía.

En mi humilde opinión, creo que es un grandísimo error, además no soy el único que piensa así, muchos especialistas coinciden en este punto.

En realidad toda la economía mundial se mueve gracias a los préstamos, a las deudas, públicas o privadas.

Cualquier empresa necesita un préstamo para comprar productos que transforman y venden con unas ganancias que les permiten pagar sus deudas. Antes de vender difícilmente tienen activos (dinero en efectivo) para pagar los productos con los que funciona, de forma que si se corta el crédito se estrangula la empresa (por cierto, eso ha pasado con muchísimas pequeñas y medianas empresas españolas).

También en el ámbito privado y personal es imprescindible el crédito (por tanto, deudas). Muy poca gente puede permitirse comprar un coche al contado, o determinados muebles, y mucho menos una vivienda, para todo ello necesita crédito (deudas), por supuesto estas deudas no pueden superar un determinado nivel papar permitir el funcionamiento correcto de la economía doméstica. Por ejemplo, si los ingresos de una familia son de 1.000 € mensuales, la deuda a pagar  no debería superar los 300 € mensuales (lo que supone un 30%). Supongamos que esa familia está pagando una vivienda de 60.000 €, lo que supondría una deuda del 500% de los ingresos anuales de dicha familia. Sin embargo a nadie le preocupa, mientras pueda pagar esos 300 € mensuales y no se meta en más créditos.

La deuda global en España es mucho menos del 500% (creo que anda sobre el 89%) y no había motivos objetivos que sugirieran que no podrían pagarse.

Sin embargo, parece que la solución de todos los problemas es recortar esa deuda, incluso a costa de cortar las fuentes de ingreso que permiten pagarla y aumentando los gastos en el futuro. Ya que recortar brutalmente en investigación y educación es eliminar futuras fuentes de ingresos (y algunas actuales). Recortar en sanidad es aumentar los gastos del sistema por la mala salud de la población en general.

Es como si una empresa vendiera su maquinaria para pagar las deudas, sin duda disminuirá la deuda, pero ¿cómo generará riqueza si ha perdido los medios de producción?

Un cierto déficit es necesario, recortar sin mirar qué es una aberración, que afecta negativamente a la economía y a la vida humana.

Hay que racionalizar el gasto, en este país hasta el último politiquillo tiene coche y chófer oficial (cientos de delegados de autonomías, subdelegados del gobierno, consejales, etc.), todos tienen móviles de última generación con gastos pagados por todos, tienen dietas a discrección, etc.

Todas las instituciones se hacen autopublicidad a costa nuestra, millones para decir que buenos son qué bien lo han hecho. Incluso mantienen medios de comunicación  con un gasto elevadísimo con tal de controlar las noticias. Por supuesto a costa del contribuyente.

Hay que reducir personal en la administración pública, miles de arribistas que chupan de un cargo a costa del pueblo, sobran cargos políticos, asesores y multitud de “enchufados” . Sobran instituciones obsoletas que no cumplen ninguna función real, ni son útiles a la sociedad.

El vicesecretario de comunicación del Partido Popular, el señor Gónzalez Pons ha estado hoy en Valencia, por supuesto ha ido a dar uno de esos magníficos mítines políticos a los que ya nos tienen tan acostumbrados a todos y todas.

En la misma línea y siguiendo el manual de estilo que su partido ha elaborado para las elecciones de noviembre, ha traido a su discurso palabras que tratándose de quién las dice, me cuesta trabajo hasta oir sin tener que buscar en un diccionario su significado. El señor Pons habla por ejemplo de “humildad”, también habla de de “evitar prepotencia y soberbia”.

Con una mirada rápida al diccionario compruebo estas palabras por si han sufrido algún cambio en estos últimos años.

“Humildad”: f. Cualidad de humilde, en cualquier aceptación: “Contestar con humildad”.

“Humilde”: 2. Se aplica a la persona que no es orgullosa o vanidosa.(Estar, Ser) Se dice de la persona que, por tendencia natural o en alguna ocasión o con alguien adopta actitud de persona inferior o más modesta.

“Prepotencia”: Cualidad o situación de prepotente.

“Prepotente”: 1.adj. Más poderoso que otros o que otras cosas, o muy poderoso.2 Que abusa de su poder o presume de él.

“Soberbia” 1 f. Cualidad o actitud de la persona que se tiene por superior a las que le rodean, por su riqueza, por su posición social o por otra cualidad o circunstancia, y desprecia  y humilla a las que considera inferiores.

La verdad, estas definiciones coinciden con la idea que yo tenía y tengo sobre las palabras expresadas por el señor Pons y otros dirigentes populares, lo que me lleva a pensar que son ellos los que no han entendido bien su significado.

No se puede hablar de ser humilde y acto seguido descalificar a aquellas personas que no están de acuerdo con su discurso político y que por supuesto no les van a votar el 20N. No se puede hablar de evitar prepotencia y soberbia y un segundo después decir “no hay ningún español tan idiota que quiera al PSOE”, insultando abiertamente a todas aquellas personas que no siguen las directrices ni dan el voto al Partido Popular.

A mí, desde luego, no me gusta que me insulten y más cuando estamos en un país libre (al menos hasta el momento) y el voto además de ser secreto es personal e intransferible. De todo lo que ya he dicho hasta ahora, se puede deducir, que yo no voy a dar mi voto al Partido Popular, pero desde luego la persona que les vote para mí tiene todo el derecho y la legitimidad a hacerlo y en ningún momento voy a pensar que es una idiota por apoyar a un partido cuyo modelo político se basa en los recortes en  la educación pública, para darle más protagonismo, dinero y privilegios a la privada o los recortes en sanidad, de forma que la persona que desee ver al médico deba contratar un seguro de salud, porque el modelo de seguridad social que ahora tenemos desaparecerá si el PP gana. Y esto no lo digo yo, lo dice Mariano Rajoy y pone como ejemplo la gestión de la señora Cospedal y de Esperanza Aguirre.

Tampoco voy a llamar idiotas a las pesonas que voten a un partido que ha pedido a los obispos (los mismos que dijeron que los homesexuales son enfermos, que el aborto es un crimen y que del divorcio ya hablaremos) que pidan el voto de sus feligreses para el partido. No, yo entiendo esa postura, es la más lógica porque además, si el PSOE gana las elecciones, uno de los primeros cambios que hará será en el modelo de hacienda, de manera que la iglesia tenga que pagar por todos los inmuebles que ahora posee, vamos lo que ya hacemos el resto (creo) de los españoles.

Y por supuesto, no voy a decir que son idiotas los votantes del PP que apoyen una de las primeras decisiones que el Mariano Rajoy ya ha dicho que tomará si es presidente: anular la nueva ley para que los que más patrimonio posean pagen más a hacienda. No es lógico que la gente que más gane pague más y yo lo entiendo.

Así pues, creo que si yo, que merezco el mismo derecho que el señor Pons a expresar mi opinión, no descalifico a ningún votante por votar a un partido que no sea el que yo apoyo, supongo que el señor Pons, debería buscar primero lo que significa las palabras “humildad”, “prepotencia” y “soberbia” en el diccionario y despues, hablar. Y por favor otra vez en Valecia no, ya tenemos bastante con el señor Fabra y Camps.

 

 

 

 

Olvidos

¡Qué frágil es la memoria humana!

Parece que nadie recuerda unos años atrás, nuestro pasado más reciente, sólo nos centramos aquí y ahora, con una visión parcial y deformada.

Ahora que en España se acercan las elecciones sería obligado analizar las medidas propuestas o realizadas por unos y por otros.

¿Quién propuso y cumplió con la puesta en marcha de una ley intregral contra la violencia de género? ¿Quién la bloqueó durante años?

¿Quién subió el salario mínimo interprofesional en porcentajes que no se habían hecho antes? ¿Quien quiere rebajar este salario?

¿Quién elaboró y desarrolló una ley de dependencia? ¿Qué partidos gobiernan en las comunidades que más ayudas dan?

¿De qué signo político son los ayuntamientos y comunidades autónomas más endeudados, con más corrupción?

¿Quién cambió la ley para que los matrimonios fueran por amor, independientemente del sexo de los contrayentes? ¿Quién quiere derogar dicha ley?

¿Quién ha dado facilidades para poder evitar los dramas personales por embarazos no deseados? ¿Quién quiere limitar esas medidas?

¿Quién ha bloqueado, por intereses partidistas, la renovación de diversos órganos institucionales?

¿Quién ha cambiado la ley para que los autónomos tengan derecho a baja y a prestaciones por desempleo?

¿Quién ha permitido que el trauma de un divorcio no se alargue en el tiempo ni se dispare su coste económico?

¿Quién gobierna en los territorios con las televisiones más partidistas?

¿Quién propone salir de la crisis con medidas para favorecer a los que más tienen y empeorar las condiciones de los que menos tienen?

¿Quién propone sólo recortar (especialmente en servicios que no les afectan a ellos ni a sus “amigos”)  y no aumentar los ingresos?

Hay muchos más aspectos que recordar, con la valoración que cada uno quiera hacer de ellos, pero en cualquier caso hay que tenerlos presentes y no sólo valorar la situación actual.

Hay que valorar quienes nos han llevado a la situación actual y que han hecho antes y ahora, tanto  unos como  otros.

Tomar decisiones siempre debe hacerse con conocimiento de causa, así que no olvides.

La venda

Muchos políticos, ayudados, mejor dicho, reforzados y armados con los medios de comunicación siembran sus mentiras, medias verdades y verdades parciales, sin ningún tipo de pudor. De forma que muchas personas sin suficiente información se creen a pies juntillas sus mentiras.

Pero, hay otro tipo de personas que no necesitan de este lavado de cerebro político, ya vienen con sus propios prejuicios. Se sienten de una determinada ideología (normalmente con influencias autoritarias = facismo) y todo lo que hacen y dicen los de su partido es dogma de fe, indiscutible e incuestionable. Por supuesto todo lo que venga del adversario político no es más que un engaño, algo apocalíptico y funesto para el país, siempre según ellos.

Esta venda tan particular parece estar cada vez más extendida entre muchos de los seguidores  de los grupos políticos más reaccionarios del mundo, como el Tea Party norteamericano o el Partido Popular de España.

Todos ellos tienen una grandísima venda que les impide reconocer la responsabilidad de sus dirigentes en la situación económica mundial, que deriva de decisiones tomadas por ellos hace más de una década. No reconocen la culpabilidad de sus amigos especuladores, banqueros y promotores inmobiliarios que se enriquecieron a la vez que provocaban el desastre actual (mal resuelto por los actuales dirigentes, pero provocado por los anteriores).

Se centran en criticar la situación actual, transmitiendo pesimismo y usándola como instrumento para difundir la idea del fin del estado del bienestar. Pero no olvidemos que ellos han sido los causantes del desastre y que si ellos nos sacan de él, será con los ricos mucho más ricos, los pobres mucho más pobres, en un mundo más injusto y con un medio ambiente al borde del colapso.

La solución no está en pancartas y manifestaciones (tan necesarias muchas veces), la solución es tan fácil como votar con sentido común.

Si no votas los más dogmáticos ganan, porque ellos siempre votan.

Recortes y Justicia

Parece que cuando falta dinero hay que dejar de gastar, pero no es menos cierto, que también se puede, incluso es más conveniente, ingresar más dinero.

Como la economía va mal, parece que todos tenemos más o menos aceptado, que hay que ahorrar, aquí hay, desde mi punto de vista, dos graves errores que se repiten con frecuencia, especialmente entre empresarios, banqueros y políticos de ciertas ideologías.

  • El primer gran error es la selección de los aspectos a recortar, nunca se recorta suficientemente el gasto corriente, el número de altos cargos, es más la reorganización total del sistema administrativo y político, simplificando trámites, revisando algunas subvenciones, aprovechando las nuevas tecnologías y delimitando los múltiples y superpuestos gobiernos o sistemas políticos, desde ayuntamientos, diputaciones provinciales, mancomunidades, gobiernos y asambleas regionales y nacionales, delegados políticos, asesores, etc. En  esos puntos sí se puede recortar mucho. En sanidad, justicia, educación y en las inversiones realmente productivas, sólo hay que racionalizar, lo cual supondrá un cierto ahorro, pero no un recorte de prestaciones, que afectan fundamentalmente a quien menos tiene.

Por ejemplo, en educación, ¿es justo que entre todos subvencionemos una enseñanza privada, de la que muchos no podemos disfrutar?, ¿es justo regalar ordenadores a todo el mundo, porque sí, sin ningún criterio ni exigencia? ¿es realmente necesario, en tiempos de crisis, dar gratis libros a todos los niños, independientemente de su rendimiento escolar y del nivel económico de sus familias?.

Repito en sanidad, educación, justicia y algunas inversiones hay que racionalizar, no recortar.

  • El segundo gran error es olvidarse de los ingresos, mientras menos gana uno, más tiene que ahorrar, si gana más las estrecheces son menos. Hay que disminuir drásticamente el fraude fiscal, con SICAV, paraísos fiscales, facturas sin iva, etc. Pero además hay que subir impuestos, directos e indirectos, tanto unos como otros pueden diseñarse  para que afecten más los que tienen mayor poder adquisitivo. Por ejemplo, si se sube el IVA de productos de lujo, lo van a pagar, los que pueden. Subir el IVA 1 punto en productos alimenticios puede suponer 1 o 2 céntimos en la mayoría de los productos, pero en productos como el caviar o las angulas suponen un incremento mayor, que pagan los que pueden (gente con alto  poder adquisitivo). Así que bien estudiados los impuestos indirectos también pueden ser progresivos. Aunque nunca hay que olvidar los impuestos directos para los que más tienen, especialmente para las ganancias de la especulación, que deberían ser gravadas fuertemente.

Rumores y Mercados

De nuevo asoman las nubes en el horizonte. Otra vez de mano de rumores, falsas suposiciones y de la histeria colectiva.

Los “mercados” están dominados desde hace tiempo por malos profesionales (o buenísimos, pero perversos) que nos están llevando por sucesivas crisis financieras. Son muchos los errores o las acciones premeditadas para provocar caídas en picado en la bolsa y rebajas en las calificaciones de deuda  pública, de la que son los máximos beneficiarios. No es suficiente una extensa entrada en este blog para recopilarlos, así que empezaré por alguno, otro día seguiremos con otros.

Las calificaciones de la deuda de los distintos estados es, claramente, subjetiva, países con condiciones similares sufren “ataques” y ven rebajadas su calificación, mientras que otros no ven rebajada la calificación de su deuda pública, o son rebajadas en menor medida.

Las calificaciones de la deuda de los estados de europa tiene más que ver con la debilidad política de la Unión Europea, la falta de una política fiscal y económica común que respalde su desarrollo económico y su moneda común. Ante la imposibilidad de un ataque a toda la Unión Europea, se ataca, selectivamente a países con peor situación o con peor imagen internacional (independientemente de que esa imagen se corresponda con la realidad o no).

Las agencias de calificación son parciales y subjetivas, con los distintos estados y con los distintos gobiernos, según su mayor o menor proximidad al liberalismo económico. Personas relacionadas con dichas agencias recogen los beneficios por las bajadas de la bolsa (compran a bajo precio productos sólidos) y por las rebajas en las calificaciones de deuda pública (pueden comprar deuda de estados “sólidos” a intereses mucho más altos que hace un tiempo).

Mientras las agencias de calificación no estén sometidas a ningún control, mientras el principal negocio de las bolsas sea la especulación, en lugar de la economía real, seguirán las crisis, con mayor o menor intensidad.

Sólo una acción política eficaz, realista y conjunta podrá frenar las “crisis” creadas por los “mercados”.

NOTA: Algún día habrá que poner nombre y apellidos a esos “mercados” y exigir responsabillidades.

Nube de etiquetas

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.